Cuenteroscopio

Rosalba Guzmán

Fuente: Reseña de Verónica Linares Pérou. Boletín "Vuelan vuelan", No.92. Mayo, 2017

CUENTEROSCOPIO

Dice Rosalba Guzmán, en la introducción de este libro, recientemente publicado por Editorial Don Bosco,  que cuando a ella le dan ganas de escribir para niños, siente un cosquilleo en las “tripas”, es decir que siente esas conocidas mariposas en el estómago que es lo que se sentimos cuando algo o muy emocionante nos pasa o nos va a pasar. Y esto es exactamente lo que ella sintió al escribir este “CUENTEROSCOPIO”, palabra que, claro, con su imaginación desbordante y su capacidad para inventar neologismos, palabras nuevas, ha puesto en el diccionario de las palabras inventadas, o más bien de las palabras re inventadas, puesto que todas las palabras fueron inventadas alguna vez por algún maravilloso mago de las palabras.

Y claro, ¿cómo Rosalba no iba sentir esa emoción extrema, si se inspiró en los dibujos y pinturas de jóvenes con capacidades especiales?, jóvenes que de verdad demostraron sus capacidades artísticas.

Entonces, nos vamos empapando de estos cuentos cortos inspirados en preciosas imágenes, la jirafa de Stefy; una increíble melcocha de colores de Sebastián; las palomas multicolores de Carolina; el gato cuadriculado de Alexandra; el caballo con crines de colores de Finlandia, los papagayos de Cynthia; los edificios coloridos de Ximena y la niña con la mano extendida de Romina.

¿Y qué decir de estos mini cuentos de Rosalba? Pues, que obviamente no se quedan con lo obvio, con lo primero, con lo evidente.

En primer lugar, nos topamos con la maestría que tiene la autora para jugar con la tipografía, con las letras: los cambios de estilo, de tamaño, de grosor; ella hace de la diagramación de las letras un elemento más para leer entre líneas, casi, en ocasiones, como un caligrama.

Por otra parte vemos que a Rosalba le gusta sorprender, jugar, ver a través de los ojos de niño. En varios de sus cuentos está el elemento lúdico, así como el humor, que son dados por las contradicciones, por la sorpresa, por el juego de palabras.

Por ejemplo, para la jirafa, en “No es un problema”,  como en una adivinanza, la autora parte con negaciones: “Tener piernas flacas no es un problema.

                                                Tener una gran barriga no es un problema.”(p.6)

Ni tener manchas de vaca, ni un cuello largo… lo que sí es tener un “feo”, “doloroso”, “amargo” “rojo  problema con pedacitos negros “para la jirafa, es….” Un fastidioso dolor de garganta”.(p.7)

Casi de la misma forma, Rosalba nos relata el cuento de Fili, un caballo que No es ni rudo, ni veloz, ni elegante, ni orgulloso, que no se llama Derby, ni Rosinante, sino simplemente “Fili”. El no come alfalfa, si no margaritas amarillas. A Fili, le gusta jugar persiguiendo mariposas, y ver las caídas de sol.

En “El gato gigante”, la autora relata la mala costumbre que tenía el gato Felipe de comerse cualquier cosa: un relámpago, los rayos de sol; se había devorado incluso la noche y claro, andaba brillando por ahí. Nuevamente la risa, el humor: a Felipe se le quemó la panza y luego se volvió “un pelagato de colores”.

Nos damos cuenta, además,  de que al lado de lo lúdico, de lo humorístico, la autora entremezcla lo poético, lo estético.

Otro tema permanente en estos cuentos, es la presencia de los colores. Gracias a  la intensidad y variedad de colores en los dibujos, Rosalba aprovecha para relucirlos por medio de las palabras y los adjetivos: el arcoíris despeinado, con los colores mezclados; los alborotados crines de colores de Fili; todos los colores de la palomas que reflejaban sus emociones; el pelagato de colores o el multicolorgato.

 Cómo no, en “Cuenteroscopio” no podían faltar los juegos de palabras, de rimas y sonidos, de palabras inventadas que de igual manera nos causan risa; como en el cuento “Marcela manos libres”,  una niña a la que le gustaba pegar a sus compañeros. Cuándo su maestra preguntó: “¿Qué es el mar para ti?, ella pegando a sus amigos respondió:

“El mar es un martirio

Te doy un pellizquirio” p.42

“El mar es marmota

Te doy con la pelota”

“El mar es martillo

Te rasco tobillo” p.43

Otro aspecto importante en los cuentos de Rosalba son sus personajes, pues, si bien éstos ya fueron creados por los ilustradores, la autora les da ciertas características. Y nos percatamos de que éstos no son grandes modelos, ni son buenos siempre, ni educados, ni valientes. En realidad son como todos nosotros: contradictorios, duales, a veces osados, a veces miedosos, a veces malcriados, a veces sensibles, a veces rebeldes, a veces sensatos.

Así tenemos justamente a Marcela a quien le gusta molestar, pero también pintar, y contemplar ; o a la protagonista de “ El día terrible”, quien se pone muy furiosa por tener que dejar sus juegos electrónicos, pero que al final disfruta plenamente de su paseo, o a Fili el caballo, a quien no gusta ser rudo, pero adora las puestas de sol y que al final no sabe si es una caballa; o el pequeño papayo que tiene miedo de volar, pero que termina haciéndolo con mucha valentía.

Cuenteroscopio, un caleidoscopio  de cuentos que como la autora dice, permite ver la vida con otras formas, colores y sensaciones, con otras palabras, con otros ojos. Con los ojos que ven el verdadero talento de tantos niños con capacidades especiales.