“El río al revés 1. Tomek” (La rivière à l’envers)

Jean-Claude Mourlevat

Fuente: Reseña de Verónica Linares Pérou

La rivière à l’envers -Tomek (2000), cuya traducción al español sería “El río al revés” del exitoso escritor francés Jean-Claude Mourlevat, es el primer tomo de una novela que relata las aventuras de Tomek, un adolescente de 13 años que inicia un viaje maravilloso para encontrar el agua mágica del río Qjar, un misterioso río cuyas aguas corren al revés. El segundo tomo: Hannah (2001), es la continuación de la historia, desde el punto de vista de Hannah, la joven que acompaña a Tomek en sus aventuras.

Jean-Claude Mourlevat, quien comenzó a escribir en el año 1997, ha publicado casi una treintena de novelas dirigidas sobre todo a los jóvenes. Sus obras más reconocidas son La cicatriz (1998), El Niño Océano (1999), El río al revés (los dos tomos 2000-2001), El Combate de invierno (2006) y Terrenal (2006) entre muchas otras. Por otra parte, este autor ha obtenido numerosos premios por muchas de sus obras: Prix Sorcières, Prix des incorruptibles y Prix Bernard Versele, entre otros. Por otra parte, desde el año 2011 hasta el actual ha sido propuesto para el premio Astrid Lindgren.

 

“El río al revés”, además de ser una novela que entrelaza permanentemente la realidad y la fantasía, es una novela de iniciación. El personaje principal, Tomek, quien es un adolescente huérfano, pero al mismo tiempo muy valiente y determinado, decide ir en busca del agua mágica de este río misterioso cuyas aguas que corren al revés y que tienen el poder de otorgar la inmortalidad. Tomek, quien vive en un pequeño pueblo en un tiempo y en un espacio indeterminado, pero definitivamente pasado, cansado y aburrido de su rutinaria vida cotidiana, siente el llamado de la aventura, de partir de su pequeño hogar en busca de nuevos horizontes, de nuevos desafíos.

Justamente una de las características de las novelas del autor, es esta necesidad de escape y de evasión que sienten los personajes, no para desmarcarse de su realidad, muchas veces de soledad, y de desamparo, sino para re nacer, para reencontrase, y para liberarse.

 Tomek, de quien no se sabe mucho, sólo que es huérfano y que ha heredado la tienda de sus padres, un día recibe la extraña visita de una joven, Hannah, quien le pregunta si tiene el agua de la inmortalidad del río Qjar. Tomek, quien creía poseer absolutamente todo en su tiendita, queda totalmente sorprendido:

“_Tengo… todo, respondió Tomek. En fin, todo lo necesario…

_ ¿Elásticos para sombrero?

_ Sí por supuesto.

Tomek trepó su escalera y abrió un cajón de arriba:

_ Aquí están.

_ ¿Y cartas para jugar?

Él bajó nuevamente y abrió otro cajón:

_ Aquí están (…)

_ E imágenes…de kanguro (…)

_Aquí están (…)

_ ¿Y arena del desierto? ¿Arena todavía caliente? (…)

_ Está muy caliente…” (…)

_ ¿De manera que tiene todo en su tienda? ¿Realmente todo? _dijo la joven levantando los ojos hacia él (…) Entonces _dijo la vocecita frágil y temerosa, pero de pronto llena de una gran esperanza, o por lo menos eso le pareció a Tomek _ entonces, ¿de pronto usted puede tener tal vez… el agua del río Qjar?” p.19-28

A partir de esta visita, de esta pregunta, el joven Tomek, que se enamora instantáneamente de la misteriosa Hannah, decide él mismo ir a buscar esta agua milagrosa, pues quiere dársela a su gran amigo Icham, el viejo sabio del pueblo, que es como su abuelo. En realidad, es el pretexto perfecto para el viaje que él estaba anhelando para salir de su pequeño pueblo, du su pequeño mundo. Además, debe encontrar a Hannah, y debe saber por qué ella necesita el agua de la inmortalidad.

A partir de este punto, el autor, que ya ha dado algunos indicios de que la historia va adentrarse en la fantasía (el título, el agua mágica, el espacio y el tiempo ambiguos, pasados, como en los cuentos maravillosos), va a ir aumentado el universo fantástico de la novela. Tomek emprende su travesía para ir a este río donde las aguas mágicas corren al revés, un río del que casi nadie ha oído hablar, y sobre todo, del que nadie ha vuelto.

Mourlevat, desde el inicio, predispone al lector para una aventura en la que sucederán eventos mágicos y misteriosos, es casi como un pacto, nada es cuestionable y todo es posible.

De esta forma, el intrépido Tomek, como todo héroe de los cuentos maravillosos, debe partir sólo y pasar por una serie de lugares complicados y peligrosos para llegar a su destino. Por supuesto, y como primer obstáculo, debe atravesar un bosque, el bosque del Olvido. El bosque, símbolo de lo peligroso, de los misterioso, siempre presente en los cuentos de iniciación, también se presenta para Tomek como ese obstáculo que debe atravesar para aprender y liberarse de sus miedos. Es así que debe atravesar el bosque del Olvido, infestado de unos feroces osos gigantes y ciegos, en el cual también existen unas hermosísimas y enormes flores cuyo perfume produce alucinaciones.

Después de dormir tres meses a causa del perfume de unas flores, Tomek se despierta en el pueblo de los “perfumadores” unos hombrecitos alegres y regordetes que hacen perfume de las flores y que básicamente viven de fiesta. Estos personajes que nos recuerdan a los enanitos o a los gnomos, también llevan al lector al mundo de los cuentos de hadas, a los cuentos folkóricos y a algunas mitologías.

Luego continúa su travesía hacia el río Qjar, atravesando un peligroso océano, pasando por la Isla Inexistente, y llegando al temido arcoíris negro, en el cual está colgado el columpio de la bruja del enigma, un ser abominable que mata a las personas que no responden a su adivinanza.

Tomek, no sin dificultades ni penas, va venciendo los duros obstáculos que se le presentan gracias a su valentía, su perseverancia, su inteligencia y su bondad. Tomek encierra las características del héroe bueno y valiente que no se rinde ante nada y que va sembrando amistad y admiración por donde va.

Por otra parte, se puede observar que Tomek siempre es ayudado por personajes bondadosos y generosos como Marie, Pépigom, la pequeña perfumera que se enamora de él y Bastibalagom el marinero, entre otros.

Otro elemento presente en toda la novela es el humor. Mourlevat juega muy bien con las emociones del lector, logrando pasar por la tristeza, la compasión, la furia, el terror y la risa. Es así que, la mayoría de los personajes bondadosos que le ofrecen amistad a Tomek son optimistas, alegres y cómicos. De esta forma el solitario Tomek es acogido y ayudado por gente buena, a veces rara y extravagante, pero que se convierten un poco en la familia y en el refugio de nuestro héroe:

Por ejemplo, esto es lo que le dice Marie, quien había perdido a su esposo: “Entonces, en un segundo, te das cuenta que en mi vida siempre he mis decisiones en un segundo, decidí que ya no lloraría, que ya no lloraría nunca más y que, al contrario, continuaría celebrando la vida como antes, como lo había hecho con él.” p 133

Finalmente, otro aspecto a destacar, el lenguaje utilizado por el autor; un lenguaje ágil que evoca permanentemente la fantasía, pero al mismo tiempo la magia y la poesía. Por ejemplo, cuando Pépigom, la joven “perfumadora” que se enamora de Tomek, le pide a éste que huela los aromas de los perfumes, y Tomek siente que más allá del olor, se generan sensaciones, recuerdos y emociones muy particulares:

“_Este perfume se llama: Primeras gotas de lluvia sobre el estanque” (…)

Este perfume se llama Boda en la colina. ¿Quiere continuar?

_Con gusto _respondió Tomek quien comenzaba a encontrar este juego fascinante.

Respiró entonces sucesivamente los perfumes siguientes: Nacimiento de un cordero en la paja fresca. Viaje al amanecer. Lectura de una carta escrita por una persona amada. Fabricación de una pirámide de palitos sobre la mesa de la cocina mientras nieva afuera…” p.263-264

El río al revés, una novela llena de emociones y aventuras que hacen volar la imaginación y las emociones. Una novela llena de sutilezas y de guiños con el mundo de lo maravilloso, de las hadas y del amor. Para suerte de los lectores, Mourlevat tuvo la buena iniciativa de continuar el primer tomo, completo y redondo en sí mismo, y sin embargo, con sabor a querer saber más. No nos queda más que leer el Hannah, la continuación, y descubrir que más nos ofrece este increíble autor.